Blog

Preservando nuestra maquinaria corporal: la integración del gesto justo.

En el intrincado rompecabezas de la existencia, la sincronización y coherencia entre pensamientos y acciones es la clave para la mejora de la calidad de vida.

Nuestros cuerpos son herramientas excepcionales que nos permiten interactuar y movernos en el mundo que nos rodea. Sin embargo, conscientes de que no hay recambios disponibles para nuestras articulaciones y músculos, la integración del gesto justo emerge como un componente vital para prevenir el desgaste articular y las lesiones. A través de una exploración más detallada, respaldada por estudios, descubrimos cómo la inteligencia de movimiento y el cuidado consciente son sorprendentemente efectivos para preservar nuestra invaluable maquinaria corporal.

“El cuerpo siempre nos lleva a casa… si simplemente podemos aprender a confiar en la sensación y permanecer con ella el tiempo suficiente para que revele la acción, el movimiento, la percepción o el sentimiento apropiados.”

Pat Ogden.

 

La importancia de la prevención en la salud articular

La anatomía humana es una maravilla, pero su vulnerabilidad a lesiones y desgaste articular nos recuerda que es preciso ser diligentes en su cuidado. El estudio Joint injury in young adults and risk for subsequent knee and hip osteoarthritis  (Lesiones articulares en adultos jóvenes y riesgo de osteoartritis posterior en rodilla y cadera) de Roos et al. (1995) subraya la conexión directa entre lesiones articulares tempranas y el riesgo de desarrollar osteoartritis más adelante en la vida. La prevención, por lo tanto, se vuelve esencial.

La clave está en abordar las lesiones articulares desde una perspectiva temprana para evitar consecuencias adversas en la salud articular a largo plazo. La prevención, respaldada por la evidencia, se convierte en una herramienta indispensable para mantener la integridad de nuestras articulaciones y prevenir afecciones como la osteoartritis.

 

Gesto justo como escudo protector: evidencia científica

La adopción del gesto justo no es simplemente una cuestión de estética; es una estrategia eficaz respaldada por la ciencia. Estudios como “The effect of posture on shoulder impingement syndrome”  (El efecto de la postura en el síndrome de pinzamiento del hombro) de Ludewig y Cook (2000) demuestran cómo ciertas posturas predisponen al síndrome de pinzamiento del hombro. Adoptar el gesto justo se convierte, entonces, en un escudo protector contra condiciones dolorosas.

El gesto correcto no solo es estéticamente favorable, sino que también modifica las fuerzas y tensiones en las articulaciones, reduciendo la probabilidad de lesiones. La evidencia científica respalda la idea de que ciertos gestos protegen nuestras articulaciones y previenen afecciones dolorosas, como el síndrome de pinzamiento del hombro.

 

Inteligencia de movimiento y reducción del riesgo de lesiones

La inteligencia de movimiento va más allá de la mecánica corporal. Implica una comprensión profunda de cómo nuestras acciones diarias impactan en nuestras articulaciones. El estudio “Effectiveness of a 6-week Injury Prevention Program on Kinematics and Kinetic Variables in Adolescent Female Soccer Players: a Pilot Study” (Efectividad de un programa selectivo de prevención para jóvenes jugadoras de fútbol altamente lesionados) de Junge et al. (2002) destaca cómo un enfoque inteligente en la prevención reduce significativamente las lesiones en jugadores jóvenes de fútbol. Aplicar la inteligencia de movimiento se vuelve crucial para reducir el riesgo de lesiones articulares.

Entender cómo el movimiento impacta en la salud articular es esencial para adoptar un enfoque preventivo efectivo. La inteligencia de movimiento implica ser consciente de cómo nuestras acciones diarias afectan nuestras articulaciones y adoptar prácticas que reduzcan el riesgo de lesiones a largo plazo. Ser sabio con nuestro movimiento se revela en la capacidad de ajustar nuestras acciones de manera precisa y eficiente. Un ejemplo claro de esto es el simple acto de sujetar un vaso de agua. Cuando aplicamos este concepto, reconocemos la cantidad exacta de fuerza necesaria para sostener el vaso sin ejercer presión innecesaria. Es como sintonizar finamente nuestros músculos y coordinación para lograr la tarea con la menor tensión posible. Este enfoque preserva nuestra energía, minimizando el desgaste articular al evitar esfuerzos excesivos y contribuye a una ejecución más suave y controlada de la acción.

La inteligencia de movimiento, en este contexto, se traduce en un equilibrio delicado entre la fuerza justa y la eficiencia, creando una conexión armoniosa entre nuestro cuerpo y la tarea que realizamos. ¡Cuántas veces la lesión se esconde tras el gesto aparentemente simple de aplicar fuerzas excesivas en nuestras actividades diarias! Adoptar la astucia en nuestra actividad perfecciona nuestras acciones, y sirve como un escudo defensor frenando lesiones que podrían haberse evitado con un enfoque más consciente y preciso.

 

 

Cuidado consciente y la respuesta biológica del cuerpo

Ser cuidadosos con nuestro cuerpo es una inversión en salud a largo plazo. Estudios, como “Mindfulness-based stress reduction and health benefits: A meta-analysis” (Reducción del estrés basada en la conciencia plena y beneficios para la salud: un metaanálisis) de Khoury et al. (2015), sugieren que la conciencia plena y el cuidado consciente reducen el estrés, y pueden tener efectos positivos en la salud física. Este cuidado consciente se traduce en una respuesta biológica favorable, fortaleciendo la maquinaria corporal.

El cuidado consciente, respaldado por la ciencia, va más allá de simplemente evitar lesiones; influye positivamente en nuestra salud general. La respuesta biológica del cuerpo a prácticas conscientes no solo reduce el estrés, sino que también contribuye al bienestar físico y mental, creando un ambiente propicio para la salud articular.

“El amor como principio, el orden como base, el progreso como fin.”

Auguste Comte.

La sorprendente efectividad de la integración del gesto justo se refleja en resultados tangibles. Estudios clínicos, como “Effect of exercise therapy compared with arthroscopic surgery on knee function and pain in patients with meniscal tears: The ESCAPE randomized clinical trial” (Efecto de la terapia de ejercicio en comparación con la cirugía artroscópica en la función y el dolor de rodilla en pacientes con desgarros meniscales: el ensayo clínico aleatorio ESCAPE) de Kise et al. (2016), evidencian que el ejercicio terapéutico puede ser tan efectivo como la cirugía para ciertas lesiones meniscales. La adopción de gestos correctos y una rutina inteligente de ejercicio se revelan como componentes cruciales en la preservación de la biomecánica corporal.

Los resultados tangibles, respaldados por estudios clínicos, subrayan la eficacia de la integración del gesto justo y la inteligencia de movimiento en la prevención de lesiones y el mantenimiento de la salud articular. Estos hallazgos son prometedores, y nos ofrecen una perspectiva práctica para aquellos que buscan preservar la salud de sus articulaciones.

 

 

Conclusión: un compromiso basado en la evidencia para una vida articular plena

La integración del gesto justo respaldada por la evidencia científica, se eleva como un compromiso proactivo para salvaguardar nuestra salud corporal y garantizar una vida articular plena. La conclusión de numerosos estudios, como el metaanálisis “Prevention of occupational knee osteoarthritis” (Prevención de la osteoartritis de rodilla ocupacional) de Shiri et al. (2019), indica que las prácticas preventivas, como la adopción de gestos correctos, desempeñan un papel clave en la preservación del bienestar de nuestras articulaciones a lo largo del tiempo.

Este compromiso no es solo un acto estético, sino una estrategia inteligente respaldada por investigaciones que revelan cómo las acciones preventivas pueden reducir el riesgo de afecciones articulares. La inteligencia de movimiento, incorporada en nuestras rutinas, nos ofrece una capa adicional de protección contra lesiones, mejorando nuestra calidad de vida y el bienestar general.

Al abrazar el cuidado consciente, nos sumergimos en un enfoque holístico respaldado por el estudio “Mindfulness-based interventions for rheumatoid arthritis: A systematic review and metaanalysis” (Intervenciones basadas en la atención plena para la artritis reumatoide: una revisión sistemática y metaanálisis) de Ziadni et al. (2020), que señala cómo la atención plena puede contribuir a la gestión del dolor y mejorar la función articular en condiciones como la artritis reumatoide. Este cuidado consciente, cuando se integra en la vida diaria, se convierte en un aliado crucial para mantener la flexibilidad y la resistencia articular.

Los resultados tangibles de estudios clínicos, como “Effect of a 12-week physical exercise program on the symptoms of fibromyalgia” (Efecto de un programa de ejercicio físico de 12 semanas en los síntomas de la fibromialgia) de Häkkinen et al. (2001), refuerzan la idea de que la actividad física y la adopción de gestos adecuados pueden mejorar la funcionalidad articular y mitigar las afecciones dolorosas.

En última instancia, este compromiso basado en la evidencia no solo busca prevenir, sino potenciar. Se trata de proporcionar a nuestras articulaciones las condiciones óptimas para florecer, para que podamos disfrutar de la plenitud del movimiento a lo largo de nuestras vidas. La ciencia respalda la noción de que nuestras acciones diarias, desde cómo nos sentamos hasta cómo realizamos actividades físicas, impactan directamente en la salud de nuestras articulaciones.

“La falta de actividad destruye el buen estado de cada ser humano, mientras que el movimiento y el ejercicio físico metódico lo salvan y lo preservan.”

Platón.

 

Así que, al adoptar la integración del gesto justo y la inteligencia de movimiento, nos embarcamos en un viaje hacia la prevención, abriendo las puertas a una vida articular plena y sostenible. En cada gesto consciente, en cada elección orientada a la salud, forjamos un camino hacia la longevidad y la vitalidad de nuestras articulaciones. Este compromiso basado en la evidencia es una inversión en el presente, y es un regalo para el futuro, donde nuestras articulaciones pueden seguir siendo nuestras compañeras leales durante toda nuestra existencia.

Quisiera terminar esta reflexión compartiendo una inspiradora lección que recibí de uno de mis más grandes maestros y amigos. Utilizando la metáfora del león y el perro, mi sabio mentor, a quien estoy profundamente agradecida, me transmitió una enseñanza sobre la relación entre los pensamientos y el movimiento. Explicó cómo el león, al enfrentarse a un trozo de carne de juguete, mantiene su calma al reconocer que no es un objetivo genuino. Sin embargo, cuando el propósito es auténtico, el león se lanza con decisión. Mi maestro ahondó más en la analogía, destacando la curiosa conducta del perro ante el mismo trozo de carne de goma. El perro va una y otra vez por el trozo de goma, persiguiéndolo incansablemente, incluso cuando sabe que no es real. Esta observación ilustra la idea de la cabeza de perro, donde los pensamientos se persiguen sin discernimiento, independientemente de su utilidad o autenticidad. En contraste, mi maestro me introdujo en la interesante idea de la cabeza de león, inspirándome a seguir únicamente los hilos de pensamiento auténticamente cautivadores. Aquellos que, al igual que el león, los sentimos con determinación cuando el propósito es justificado e interesante.

Esta metáfora ha arraigado profundamente en mi ser, recordándome constantemente la importancia de concentrarme en aquello que realmente podemos abarcar y seguir los caminos que se convierten en movimientos auténticos y transformadores.

“Aunque no siempre el león de nuestra mente obtenga la victoria, la sabiduría radica en priorizarlo, gestionando nuestros recursos con inteligencia en cada pensamiento y movimiento o ,al menos, intentar que sea así en la mayoría de las ocasiones.”

2 Comment(s)

  1. María Fernanda
    febrero 26, 2024

    Buenos días, Silvana . Como SIEMPRE, dándonos buenos consejos para que nuestro sufra lo menos posible de las posturas no adecuadas que sin darnos cuenta adoptamos y que pueden finalizar en perjuicios insospechados de nuestro propio cuerpo.
    Una vez MÁS , mil gracias por todo el mimo que nos das para proteger y rehabilitar nuestras dolencias. Un beso fuerte.

  2. Feli Diez Enciso
    febrero 28, 2024

    Q bien explicas todo y la racob q tienes. No es fácil, por lo menos para mí, saber ,conseguir la armonía en los movimientos, controlando esfuerzo y resultado. Tarea q me impongo desde este momento.
    Com siempre, querida Silvana, aprendiendo contigo.

Escribe tu comentario: